Especialidades

TERAPIA MANUAL
La mejor y más eficiente farmacia está dentro de tu propio cuerpo.
Robert C. Peale

CUELLO

ZONA DORSAL
La propia morfología de la espalda y las malas posturas suelen estar en el origen de estas dolencias.
Hay alteraciones que provocan curvaturas exageradas («chepa» o planicie dorsal) a las que podemos dar movilidad para mejorar nuestra calidad de vida. Aquí te ayudaremos a identificar estas molestias recurrentes y a trabajarlas. También es una zona en la que pueden influir desequilibrios viscerales de estómago o respiratorias. Realizando los estiramientos idóneos mejorará notablemente nuestra salud.
Si las molestias son recurrentes, los ejercicios en casa serán fundamentales para reducirlas y evitar las recaídas.

LUMBARES Y ZONA SACROILIACA
Es unos de las molestias más habituales y, si se manifiesta de forma aguda, puede ser especialmente incapacitante y desmoralizante. A ello contribuyen costumbres como pasar mucho tiempo sentado, cargar peso, así como la degeneración “normal” de la espalda.
Trabajamos dando movilidad a la zona, relajando la musculatura y aplicando técnicas para ayudar al cuerpo a que se normalice. Además, veremos si hay alguna alteración visceral que esté perjudicando la zona, p.e un estreñimiento, para aliviarla y mejorar su función. También es muy importante diseñar un plan de ejercicios de fortalecimiento para que la zona esté fuerte y estable.

HOMBRO
¿Te cuesta levantar el brazo, vestirte o dormir sobre ese lado? El hombro es una de las articulaciones con mayor movilidad del cuerpo y, precisamente por ello, una de las que más se lesiona y más fácilmente pierde su función.
Una valoración completa permite identificar qué estructuras están limitando el movimiento y elegir el abordaje más adecuado. La combinación de técnicas manuales, movilizaciones y ejercicios personalizados suele ofrecer muy buenos resultados, aunque la recuperación requiere constancia y un tratamiento adaptado a cada persona.
En osteopatía se considera que algunos desequilibrios viscerales, especialmente los relacionados con la región hepática, pueden influir en el comportamiento del hombro derecho en determinadas personas. Por eso, cuando la valoración lo indica, también se tienen en cuenta estos factores para ofrecer un tratamiento lo más completo e individualizado posible.

CODO
Las afecciones del codo suelen estar ligadas a sobrecargas por movimientos repetidos, ya sea por el deporte o por gestos recurrentes en el trabajo, por exceso de uso o incluso que tenga origen cervical.
Trabajar el codo con acierto dependerá de una buena técnica osteopática y evitará que las molestias vuelvan.

MUÑECA Y MANO
Son las dos articulaciones que más utilizamos y las más complejas, con muchos huesos pequeños manejados por un mecanismo de nervios, músculos y tendones.
Cualquier alteración en este engranaje puede dar lugar a muchas molestias que afectan a nuestra vida cotidiana o a la práctica de deporte. Una vez valorada, normalizaremos su función y el equilibrio muscular del brazo.

CADERA
La cadera es una articulación clave para el equilibrio y el movimiento del cuerpo. Junto con la musculatura que la rodea, soporta gran parte de las cargas durante la marcha, la carrera o las actividades del día a día. Cuando pierde movilidad o aparecen desequilibrios, pueden surgir molestias tanto en la zona lumbar como en las piernas.
Una valoración completa permite identificar qué estructuras están alterando su funcionamiento y si el origen del problema se encuentra en la propia cadera o en otras zonas del cuerpo. El tratamiento busca recuperar la movilidad, normalizar el tono muscular y favorecer un movimiento más eficiente.
Cuando es necesario, el abordaje se complementa con ejercicios y recomendaciones personalizadas para ayudar a mantener los resultados y reducir el riesgo de que las molestias reaparezcan.

RODILLA
La rodilla soporta gran parte de las cargas del cuerpo y, con el aumento de la actividad física y deportiva, se ha convertido en una de las articulaciones que más lesiones y molestias presenta.
Una buena valoración permite identificar qué estructuras están implicadas y qué está alterando el funcionamiento de la articulación. No siempre el origen del problema está en la propia rodilla; la cadera, el tobillo o incluso la forma de caminar pueden influir en su equilibrio y movilidad.
El objetivo del tratamiento es recuperar la movilidad, mejorar la estabilidad de la articulación y ayudarte a volver a tu actividad diaria o deportiva con la mayor seguridad posible. Cuando es necesario, el tratamiento se complementa con ejercicios y pautas adaptadas a cada persona.

TOBILLO Y PIE
Son dos de las articulaciones más vulnerables porque sobre ellas recae todo el peso de nuestro cuerpo. Cualquier mal apoyo, defecto en la pisada y sobreuso puede causar desequilibrios y provocar otros en sentido ascendente.
La osteopatía es la disciplina idónea para valorar estas alteraciones porque trabaja el cuerpo en su globalidad.
Estudiaremos si estamos ante una alteración estructural y si hay afectada una cadena miofascial que pudiera dar molestias en rodilla o cadera.